Desde 2015 no describía mi sueño. Sueño con mayúsculas. No mis anhelos. No. Simplemente, las horas que he conseguido dormir.
En realidad, no he tenido ninguna noche en blanco, pero un par de noches de ésta semana, si que dormí bastantes menos horas de lo que suelo (7-8 horas). Se que acostarme más tarde de lo habitual (por estar escribiendo, por ejemplo) no me sienta bien. Y que he de intentar "liberar" mi mente antes de tirar para la cama.
Hoy dormí bastaaantee (como 8 horas) pero, como en otras ocasiones, me desperté prontísimo. Como a las seis. A partir de ahí he dado muchísimas vueltas. Se que he conseguido dormirme algo. Pero me asusta volver a las andadas. A estar ... tan sensible. Con la mente girando a muchas rpm. A pensar cómo dormiré o si me despertaré de madrugada y a partir de ahí nada de nada.
Intento relajarme. La lluvia no ayuda a hacer ejercicio, pero he salido un poquito en bici. Me tuve que volver enseguida porque llovía. Es uno de los recuerdos del día: rodar en bici bajo la lluvia, sin gafas (las olvidé en casa, gafas transparentes que yo llamo "blancas", aunque en realidad sean transparentes) con el agua golpeando la visera del casco, mi ropa, la bici. El sonido de las cubiertas de la bici acariciando el asfalto empapado. E ir cantando en el coche camino de hacer la compra. Manolo García (a tu hoguera de pavesas llego y soy bien recibido).
Buenas noches y buena suerte.
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