sábado, 4 de abril de 2015

Cura de sueño

Comer y dormir. Poco más. Estar con la gente que quiero y descansar. Pero a la vez siento que vuelvo a mi burbuja y eso no me gusta.

Su voz me calma. Una vida ordinaria para una mujer extraordinaria. Sólo quiero vivir en paz, estar a gusto conmigo mismo, ser querido y querer.

Echo de menos tus brazos.

Los pequeños gestos son importantes. Ahora llevo una bolsita de fruta en la mochila, regalo de una gran mujer. Cuando empecé a hablar con ella, ambos estábamos convalecientes. Heridas del cuerpo y de la mente. Pido por ti y te mando energía.

Tengo cosas que hacer. Si.

Y me quiero y me quieren.

Aprendiendo a ver la vida en colores brillantes. ¡Me emociono!

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