En el invierno de la angustia, con esa mezcla imposible de olvidar de sudor y miedo en el cuerpo, y con la tristeza bombeada por cada latido de mi corazón, con las cubiertas de 2,25 " clavadas en la tierra, encontré un almendro en flor.
Y supe que la primavera, la calma y la alegría habían llegado.
Gracias.

Me alegra notarte así de feliz.
ResponderEliminarMe alegra de que te alegres. Lo disfruto al máximo.
Eliminar