Ganas de llorar, de no ver a nadie y de dormir ya no horas, sino días.
Pero me pude recomponer. Si, tristeza y silencio y mal humor. Y un ratito en la cama. Con una mousse de chocolate. Pero después, salí en bici. (Y puse una lavadora antes)
Estoy en el buen camino. Y la tristeza sirve para valorar la alegría.
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