M. ha sido determinante. Su cuidado antes de ser consultante suyo. Su cuidado y fluidez desde aquel lejano 13 de junio. El diagnóstico. Las herramientas para comprenderme. Estuvo a mi lado en tantos momentos complejos: el verano de 2022, el otoño de 2022, el comienzo de 2023 tan convulso. Y a lo largo de 2024, año que terminó de forma preciosa pero que de febrero a septiembre fue agotador.
Cada ejercicio, cada mensaje.
En los peores momentos o en los más dulces.
Lo mejor de todos estos años han sido las personas que han estado a mi lado. Familia, amigos, terapeutas, compañeros.
Es genial compartir con M. cada momento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario