Tenía y tengo dos objetivos. El primero, cuidar mi salud mental. El segundo, seguir aprendiendo y formándome.
He cumplido ambos retos con creces. Incluso ayer, que estaba un poco en bucle con las prácticas, con la resaca de los exámenes y de todo el curso, pude descansar bien. Descansar bien, bajar el nivel de ansiedad, salir del bucle de ideaciones ... Además de seguir creciendo, aprendiendo, tratándome de forma amable. Socializando.
He aprendido mucho. Ayer me dio pena que se acabaran las clases. Fue bonito soldar con estaño. Pienso en el final de marzo de 2023, cuando apenas medio día de clases me dejaban sin cucharas.
Ha sido completamente diferente. Y tengo una nueva oportunidad. No tenía nada que demostrar. Salvo a mí mismo. Y lo he hecho bien. Con mi estilo preciso y anárquico, tan característico. Tan neurodivergente.
Estoy inquieto por el comienzo de las prácticas. Una primera toma de contacto.
Recuerdo con cariño la primera vez que fui a ese concesionario enorme y precioso o cuando me acerqué al exterior del taller de trenes precioso.
También recuerdo con amargura cuando todo se torció, o cuando se volvió a torcer y la sensación de volver a la casilla de salida.
Ver a A. fue precioso. Y comprar prensa la semana pasada.
Bicis.
En el (convulso) final de 2022 y principio de 2023, el año pasado, la bici fue fundamental. Esa bici en concreto, siempre ha habido bicis por aquí.
Es ligera, y ágil y tiene muchísima gama de desarrollos. Pero el manillar de curvas, no me acostumbro a él. Acabo de ver que me ha llegado el pedido y, A POR ÉL VOY.
Tendré una especie de bici de gravel con manillar plano. Única.
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