Hay varios compañeros que me despiertan ternura. Con los que interactuar es neutro o agradable.
Conversaciones y detalles cazados al vuelo (como si fuera neurotípico, que no lo soy, pero tener una pila de años sirve). Igual está buscando su camino. Pero hemos compartido clases y he intentado ayudar.
Siempre intento ayudar, aunque a veces más allá de lo que puedo hacer y colapso.
Cada semana es aprendizaje, en varios aspectos. Aunque sigo sin mucha energía y duermo siesta cada tarde, creo que es el cansancio acumulado del verano (y de la primavera) y el tiempo oscuro y lluvioso.
Pero llevo meses sin apenas ansiedad, sin ganas de llorar, sin colapsar, sin ideaciones, sin tomar más medicación (al contrario).
Y con un trimestre aprobado. Quien lo podría soñar ...
Me siento como un cochecito rápido de los 90.
No hay comentarios:
Publicar un comentario