Orgulloso de lo conseguido. Un día un poco agotador, y frío, pero luminoso. Superarme. Pequeños retos, que a otros humanos se les antoja escalones del grosor de una moneda de cinco céntimos de euro, a mí se me antojaban muros.
Muchos meses durmiendo bien, sin medicación, sin ideas autolesivas, sin ansiedad desbocada.
Avanzando.
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