Durante el confinamiento y durante los estados de alarma varios eché de menos venir aquí. Aunque no fuera a hacer gran cosa: descansar en un sitio muy bonito, amplio, tranquilo. Sentarme a leer en el patio. Pasear. Ver fotos y vídeos en esa CPU vieja, como pensaba en 2007 o 2008. La verdad, es mucho más cómodo un ordenador sobremesa, aunque sea antiguo, que un viejo portátil. ruidoso, y que tardaba en arrancar una eternidad (en arrancar y, sobre todo, en apagarse).
Aquí estoy de nuevo. Mis laaargas vacaciones poco a poco se van acabando, pero quedan un montón de momentos preciosos. Además, en septiembre estaré montando y desmontando cosas, algo muy bonito.
Buenas noches y buena suerte.
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