(Creo que la mesa vibra o tiembla mientras tecleo y es una sensación muy rara).
Al final lo que tenga que ser será y preocuparse era algo humano pero inútil. Además, igual el cambio es hasta para mejor. Desde luego, hace como dos meses que nadie ladra. Una vez pasada la incertidumbre, todo va encajando poco a poco.
Ahora a seguir adelante con muchas horas dormidas, disfrutar de pequeños momentos, de comidas en familia. Pensar en la próxima clase del taller, en nuevas formaciones.
Lo que leeré hoy:
Entero. No roto. Enlazando mis pedazos con cinta americana y resina de epoxi. Arañando la cordura con uñas retráctiles de gato negro. Entero. Completo. Incompleto. Saliendo del laberinto. El vacío queda atrás.
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