lunes, 2 de diciembre de 2019

En gracia

Hace algunos años una personita me dijo "se puede alcanzar el estado de gracia". Que no es euforia, ni felicidad constante (eso no es posible) sino calma, serenidad, no vivir en una montaña rusa de emociones opuestas cada día. Y sin medicación.

La mirtazapina fue mi compañera de noches durante 21 largos meses. En general la evolución fue positiva desde el principio (aunque no solo por la medicación, que es un primer paso) pero después de la bajona grande de hace un año pensaba que nunca llegaría el momento de continuar el camino sin ella. Las dos bajadas de dosis por indicación de la psiquiatra, el verano pasado me demostraron lo contrario. Y a mediados de Octubre decidimos intentar retirarla.

Si algo aprendí (bueno, más que eso, pero en particular) con la paroxetina es no buscar en internet qué puedes sentir al dejar de tomar una medicación de ese tipo. Que igual que tiene efectos secundarios, periodo de acomodación, también puede hacerte sentir cuando menos raro al dejar de tomarla. ¿Has leído los efectos adversos del ibuprofeno? Pues también dan miedo. Cada persona es un mundo. Pregunta a tu médico. Internet para ver bicis.

La primera semana fue rara y un poco agridulce. De dormir genial, pasé a dormir bien pero con más despertares. Pensé que lo siguiente sería no dormir o dormir muy poquitas horas. Tres o cuatro, no más. Pues no.

Tuve algún día de ganas de llorar (el cambio de tiempo no ayuda). Otra vez temí asomartme a otro pozo. Pero no fue así.

He esperado mes y medio antes de escribir esto, por si la calma se rompía. Pero tampoco fue así. Y me quiero más y soy un poquitito más sociable. Expreso mis emociones, leo en voz alta ... Cosas pequeñas pero precisas.

Buenas noches y buena suerte.

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