Venciendo la pereza voy al gimnasio. Pensaba en nadar un poco, a mi aire, pero al final, clase de natación, aquapilates y luego al baño turco. Tengo mis épocas que me da pereza hacer ejercicio. Pero éste fin de semana he ido en bici y nadado. Genial.
Ayer hizo un día medio feo y hoy un día feo entero. Al salir por la mañana llovía muy despacio. A la vuelta diluviaba. Le tengo miedo a la lluvia porque el otoño pasado fue complicado. Pero me siento bien. Muchas veces al ir a dormir (sin el ritual de la mirtazapina, que a veces se me hace raro) pienso si seré capaz de dormir. Cuando no podré dormir. Pero me despierto menos veces. Estoy a gusto en la cama despierto por la mañana. Casi siempre me vuelvo a dormir, en los fines de semana. Pero si no, no siento el deseo de levantarme enseguida.
Noviembre. Sin medicación. Un mes entero. Mes y medio en total. El último mes natural sin mediación fue diciembre de 2017. Ha pasado un siglo desde entonces. El año pasado fue la fiesta absoluta de las pastillas (aunque necesaria) y ahora lo más fuerte que he tomado es paracetamol (para el resfriado) e ibuprofeno (para la espalda).
Poco a poco voy avanzando y es precioso.
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