jueves, 17 de octubre de 2019

Destellos

Un mar de destellos. El día comenzó en el baño tras una noche un poco regulera. Me sentía débil y con náuseas. Poco a poco, a lo largo de la mañana me encontré mejor. Aunque a veces me molestaba la tripa. La espera fue un poco pesada, pero nada más.

Te hable de mis progresos. De lo vivido las últimas semanas. De Octubre, que siempre será un mes especial para mi, por lo que pasó en 2014. Ha pasado un siglo desde entonces. Parece que ha pasado un siglo en lugar de 5 años.

Todo este proceso, esos avances, ese trabajo, lo había hecho yo. Con tu ayuda, claro. Con tu guía (esa flecha del GPS que confirma el rumbo correcto). Que para mí es muy importante. Pero yo he andado todo ese camino y es precioso.

Quería intentarlo, si te parecía el momento. Si no era demasiado pronto. Dejar la medicación del todo, después de dos bajadas en los últimos meses.Me di cuenta de nuevo de tu punto de vista más amplio. No era un todo o nada. Siempre podía dar un pasito para atrás (volver a tomarla) y e intentarlo más tarde de nuevo. 

Me he despertado varias veces pero he dormido bien. Y ya han pasado unas cuantas horas, toda una noche. He caminado bajo la lluvia desde el metro. Recordando momentos vividos, de nuevo destellos, de alegría y de calma, pero también de angustia y de desesperación. No me voy a recrear los días feos ni en el pasado.

Hoy es el primer día de muchos. En medio del otoño renace una flor.

Un día gris y de llovizna lleno de luz interior, de emoción serena y de calma.

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