viernes, 26 de enero de 2018

333* - 107 - 1

Ayer imaginaba mi mente, esa mezcla de enfado, nervios, ansiedad, que a veces me domina, como una locomotora. Una enorme locomotora diésel eléctrica. Una Renfe 333.

El maquinista, pequeño ante esa mole de 120 toneladas, es capaz de dirigir dócilmente la locomotora. Todo ese peso. Esos 2550 cv. Desde su cabina. Accionando cada mando.

Mi mente se me antoja estos días una locomotora desbocada. Pero sé que yo soy ese maquinista que puede hacer avanzar en marcha de maniobras esa locomotora. O bien poner el regulador en la posición de máxima aceleración. Pero solo cuando sea necesario.




*Del Audi A1 Quattro curiosamente se hicieron 333 unidades. Tiene 256 cv pero gracias a su tracción total puede transmitirlos al asfalto sin muchas pérdidas de motricidad. Ojalá consiguiera calmarme así: una combinación de mecánica, electrónica y un experto piloto al volante.



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