Empieza un nuevo mes.
Marco dormita a mi lado. Estoy en la calidez de mi casa, mi refugio. Y me siento bien conmigo mismo.
He empezado, aunque despacio, a buscar el nuevo camino. La ola está a punto de cubrirnos de nuevo, pero no me preocupa demasiado.
Meses que pasan. Invierno de temperatura suave. Los días son cortos y la luz, escasa y tenue, aunque también tiene su encanto.
Una serie, la tripa llena, revistas a mano y la compañía cariñosa de Marco, un sol de gato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario