Más de un año sin escribir en el diario. Si. Nunca pensé que pudiera pasar sin escribir casi cada día. Quizás mi nueva vida implica mirar más al presente o al futuro que al pasado. Recordar o revivir cada instante a veces no es sano. Además ya tengo el blog, que viene a ser una especie de diario. En clave, pero diario.
Llevo un par de semanas sin apenas escribir aquí. Los días fluyen, agradables e intrascendentes. Quizás un poco perezosos. Sigo disfrutando en la calma. Y duermo estupendamente.
Mando energía a una personita que como yo intenta mantenerse a flote entre barro, quejas y cotilleos.

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