Para algunos representa la persona que, haciéndose el loco, no lo es, ya que sabe perfectamente a dónde va y lo que quiere, sólo que se lo toma por loco porque se sale de los convencionalismos.
Tengo una meridiana idea de donde me dirijo, pero no sé como llegar (todavía). Se cómo me siento. Mejor que hace unos meses. Años atrás, quizás de forma inconsciente, inicié un proceso de renovación interna, de autoconocimiento, de autoequilibrio. La primera muestra tangible de ese proceso fue mi paso por el taller en 2013. Antepuse la salud al pudor y, como en ocasiones siguientes fue mucho peor pensarlo que vivirlo. Eso mismo pensaba cierto lunes de octubre pasado volviendo del médico. (Parece increíble que haya pasado casi medio año).
No quiero que mis post sean darle vueltas a la misma idea, pero hoy leyendo sobre una carta de tarot que me llama muchísimo la atención (El loco - Le mat) me he sentido identificado.
Hace casi dos meses que no tomo nada para dormir. Hace semanas que la tristeza o la rabia no me sobrepasan de forma inabarcable. Hace semanas que no pienso que no sirvo para nada. Hace meses que no siento cómo el vacío me llama.
Buenas tardes y buena suerte.


Es optimismo lo que leo? Ya veo pasos de gigante...
ResponderEliminarSi, es optimismo :)
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