Pude ducharme, vestirme, desayunar, llegar al trabajo. Le puse un mensaje a mi psicóloga, que lo contestó en cuanto pudo y fue maravillosa su respuesta.
El día fue globalmente positivo, aunque con momentos de mucho ruido y de tareas absurdas. Aunque a mí hacer pequeñas cocas me gusta. En un entorno más amable, mejor.
Estoy en casa, he cocinado y comido, veo documentales de coches ... Si, me siento como un pequeño Fiat 126 y menos como un coche moderno.
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