miércoles, 17 de septiembre de 2025

Recuerdos

Recuerdo septiembre de 2020.

La pre inscripción, las listas de baremación y las listas de admitidos. Era viernes y estaba en un sitio precioso, rodeado de naturaleza y de silencio. Hacer la matrícula el lunes siguiente y la presentación una semana después. Fui en bici y tren a todos esos sitios.

En 2022 era un poco distinto: la busqueda de psicóloga y el ser consciente de que yo lo hacía todo lo bien que podía pero nunca era suficiente. La pre inscripción, las listas y hacer la matrícula. Pero ya en julio. Después de un verano convulso, un jueves era la presentación. Vi partes del instituto que no conocía. Mágico. Lo mejor, algunos profesores y algunos compañeros.

Empecé el curso sin cucharas y fue ciertamente agotador.

El verano pasado, con todavía más dudas. Y me tuvieron que ayudar con la matrícula porque estaba en un lugar precioso pero con mucha ansiedad.

En general, entre burocracia y discapacidad fue un mes muy agridulce.

La presentación fue un miércoles y el viernes empezamos las clases. Fue bonito. Un poco estresante pero bonito. Tener el diagnóstico, informes, la discapacidad, fue determinante.

Cómo bien le he dicho a mi psicóloga, hoy es hoy. Mañana puedo ir a comprar prensa o a dar un paseo o las dos cosas.

Me queda una consulta con Ana, justo antes del empezar las prácticas.

Se que no me siento como las veces anteriores que empecé clases o prácticas, que he intentado muchas veces encontrar mi camino y, algo de ilusión se ha quedado en el proceso. Pero también tengo el diagnóstico, más herramientas de autocuidado, he aprendido mucho. Se me antoja que no es suficiente. Pero eso simplemente puede ser perfeccionismo.

Estoy viendo un documental de coches clásicos. Tengo al lado un libro de la primera FP. Nostalgia. Revistas de este año y otras antiguas. De cuando no podía soñar en estudiar sobre coches.

Nostalgia.

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