Deseando que llegue el viernes, de nuevo.
Hace calor. Los días son largos, la luz preciosa, pero el calor muy intenso. No apetece salir de casa. No apetece estar sino bajo techo y con aire acondicionado (que no tengo en casa). Las noches a veces son un pequeño mar de sudor. Por suerte duermo bien.
Trabajo. La vuelta a la rutina ha sido sencilla. Cuando todo fluye, con los nervios calmados ... todo es más fácil.
El número de post cae ¿en picado? Una vez más, cuando alcanzo la calma (y supongo que el calor tiene que ver) no me apetece escribir.
Rodillas ... casi perfectas. A veces parece que molestan. Pero hoy rodé en bici sin problemas.
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