sábado, 18 de julio de 2026

Impulsividad y reflexión

Desde la semana pasada. Desde el sábado. Consejos no pedidos e impulsividad. Conclusiones precipitadas.

Ayer el día empezó muy pronto. Pero tenía cosas que hacer (en el sentido de un horario, de trabajar, que a veces es mejor tener cosas que hacer que tener tiempo libre y, otras veces es mejor tener tiempo libre). Llevo la incertidumbre mal y estallé. Otra vez. Al menos mi interlocutora fue menos impulsiva que yo, y pudo esperar a responder desde la calma, con crudeza pero con objetividad.

Ahora no me siento bien. Objetivamente, en dos semanas el soporte que tengo es una consulta a la que, es posible que vaya llegar agotado, y para la que tengo, que interactuar con alguien o alguienes para poder tenerla, porque no tengo el don de estar en dos sitios a la vez, y que, tal y como está el tráfico, no sé cuanto tiempo voy a tardar en volver a casa. Quizás pueda plantearme ir allí directamente, aunque eso implica un nuevo recorrido y por zonas en obras. Ojalá hubiera cuadrado mejor.

Me siento sin respaldo, cuando no es así. He puesto en gris cosas y luego las he devuelto a su color original. Me siento mal por sentirme mal, me siento mal por empeorar la situación de partida tras consejos no pedidos, me siento mal por leer cosas que no debería haber leído. Y me vuelvo a sentir mal por volver a ser impulsivo.

Creo que ahora he tenido ideación (superleve). Es curioso que este lugar esté a la vista de todos y me sienta seguro. Porque el enlace lo conoce muy poca gente (a todos los conocí por blogs y redes sociales).

Es coherente sentirme así y tengo respaldo, propio y ajeno. No me gusta tener que depender de nadie. No es el fin del mundo esperar, ni elegir entrar en un turno diferente, siendo lo más amable para mí.

Pero me siento mal porque daño a personas, o que son muy muy importantes para mí, o que me ofrecieron su ayuda (sin pedirlo, y de una forma que no me era la más amable) en un momento difícil para mí.

No es la primera vez que un sábado estoy tan sobrepasado que no puedo dormir de madrugada. Además, objetivamente es coherente sentirme cómo me siento y si podría tener respaldo.

Estoy cansado de estar pensando en fechas, en horarios, en disponibilidades. Y de todo eso puedo hablar con gente muy cercana pero que son familia de afectividad o terapeutas. Con familia de sangre, ni me siento cómodo ni siento que deba (por no asustar ni dar excesivas explicaciones). Con terceras personas random, pues, ni quiero, ni debo, ni es seguro hacerlo.

No podía decir ayer por qué estaba disgustado. Ni por qué los días anteriores estaba también sobrepasado y disgustado. Ni que el jueves estaba ilusionado con la consulta. Ni puedo decir nada sobre los mensajes de ayer.

La gente estándar neurotípica, un viernes por la tarde quiere socializar. Le hace bien. A mi me hace bien no tener que socializar. Dije que me estaba esperando el sofá, que era cierto, porque decir "soy autista, estoy agotado, y el plan que me propones me va a hacer gastar energía, que no me sobra, en una actividad que no me es agradable", suponía dar información  que, ni quiero dar, ni es coherente que de.

He hecho 3 cosas desde que me desperté:

  • Ser lo más objetivo, racional y coherente conmigo mismo y con M.
  • Poner una "solicitud genérica", con el único informe que tengo disponible ahora mismo.
  • Actualizar el la web de usabilidad mejorable del banco, mi situación laboral. "7112 - Servicios técnicos de ingeniería y otras actividades relacionadas con el asesoramiento técnico" suena igual mejor de lo que es. Pero bueno, me abrí puertas y eso que el camino no era el más obvio. 
Espero tener más cucharas y llegar a las vacaciones con igual o más cucharas que ahora.


21 de diciembre de 2022. Se que tuve, no se, como siete consultas. 2 con M, una con psiq pública, otra con psiq privada por teléfono (la famosa que no me querían confirmar en noviembre), justo antes de ir a recoger la bici, y 3 con M., la psicóloga del seguro. Recuerdo la última antes del desastre del 31.12.2022.


Fui, sin mucha energía, a la fiesta del centro. No sé cuanto dormí. Supongo que poco. Se fue fui de rojo y amarillo (ahora que lo pienso, una mezcla entre mecánico o montador de cosas y ropa de alta visibilidad, para trabajar en rampa o en un taller ferroviario). Fui con la bici que más usaba entonces, que sigue siendo una bici muy chula: híbrida, con cambio en el buje, con frenos de disco (hidráulico delante y mecánico detrás), algo pesada y con gama de desarrollos limitada, pero muy cómoda y con guardabarros.

Estuve con ellos, amigos y compañeros, confidentes, los 4 mosqueteros de los carriles, que me aceptaron como un igual. Es que los 5 somos ND, de diferentes maneras. Han pasado tres años y medio largos desde ese momento y sigo manteniendo contacto con uno o dos de ellos. Lo que es bonito. Y a otro de ellos le vi dos veces el año pasado. Iba a decir el curso. Desde septiembre 2020 (en realidad desde agosto, cuando pedí cita desde un baño ajeno de madrugada para una gestión burocrática), los años se miden en cursos.

De nuevo escribir me calma.

Y vimos el taller de aviones, que recordaba de octubre de 2020. En diciembre 2022 estaba en modo de supervivencia. Pude recuperar algo de energía con las vacaciones, pero luego hubo algún malentendido y las cosas se complicaron.

De nuevo M, fue determinante, porque gracias a su informe, pude tener una segunda reunión que fue el punto de partida a la adaptación.

Vimos el taller de aviones. Yo sabía que había un par de grados superiores de mantenimiento de aeronaves. Y que existía otro grado medio, de montaje de estructuras, en el instituto (cualquiera que sepa usar internet sabe que centro es). Porque de hecho estaba admitido en ese GM como segunda opción. Yo no se si el camino hubiera sido ese. El camino más rápido. Pero es que en Julio 2022, ni siquiera sabía que era autista (realidad, no patente de corso) y fue la primera sesión con M. De 4 consultas, fueron realmente útiles dos.

En realidad tampoco la he cagado tanto hoy, o sí. Total. Dormir 8 horas no iba a dormir, lo sé. Ayer. No sé. Estoy cansado.


Vimos el taller de aviones. Y me gustó un dial, un reloj (ya tengo una edad, y, aunque adoro la tecnología, me crie en un mundo donde, salvo los F1 de principios de los 90, y algunos coches punteros de rallyes de mediados o finales de los 90, la información en coches, motos ... incluso aviones sencillos antes del glass cockpit famoso, eran en base a relojes) de un helicóptero. Yo no podía ni soñar con hacer una tercera FP. Tampoco podía imaginar que, el primer curso, acabaría bien a pesar de ser agotador y hostil, pero que el segundo curso acabaría de la forma mas desastrosa posible y con un bucle de ideaciones. Bucle de ideaciones no tengo desde julio 2024. Y no recuerdo la ideación de agosto 2024. La de septiembre si.

Pero, como un año y ocho meses después, en septiembre 2024, y sin cucharas, volvía a estar allí. En el instituto. Para una nueva tutoría de inicio de curso. La recuerdo entre brumas. Fue una fecha significativa. Un 11 de septiembre. Al día siguiente vi a P., que no la he vuelto a ver, y el viernes empezaron las clases. Y volví a ver el mismo indicador.


Un año antes pensaba que los trenes serían mi camino. Desde luego, el aprendizaje fue grande. Y estuve rodeado de máquinas preciosas y enormes. Recuerdo con dolor (filtrado, desdibujado) las dos últimas semanas de prácticas. Con nostalgia. Recuerdo con nostalgia los primeros días de las prácticas.


El color morado, que para mí significa, victoria deportiva / personal (por el ciclismo) y también, la necesaria lucha feminista.

Fue un punto de inflexión. Hasta 2022, 106 era un coche de segmento B, con versiones interesantes y deportivas como el XSI y rallye 1.3, en la fase 1, y el Rallye 1.6 y GTI de la fase 2 (que recuerdo ver en septiembre 1996, al empezar las clases, en una revista que ya no existe). Desde ese verano es el AVRIL, un tren precioso y polémico.

Fue un punto de inflexión: todo lo aprendido, a nivel académico, a nivel persona, de madurez, a nivel de seguimiento, primero en psiquiatría y luego en psiquiatría y psicología, me fue útil. Materias similares, desde electricidad a motores térmicos, a procesos de pintado, a neumática ... Motores eléctricos curiosamente vi en las dos primeras FP's ... Motores térmicos, en las tres, pero en la tercera solo de turbina.


OUTRO (epílogo, en traducción libre).

El 28 de febrero de 2004 (han pasado más de 22 años), estaba haciendo el examen de una oposición. El primero de 2 de 2004, todos sin estudiar nada. En 2008, 2009 y 2010, me presenté a oposiciones varias (diría, a bulto, que a 3 en 2008, una en 2009 y otra en 2010). Estudiar algo, pues para una o dos de 2008. Se que en el (convulso) otoño de 2008 estudié algo ... Pero no lo suficiente.

Tenía, en ese febrero lejano, ansiedad, no dormía bien, había tenido ideación (con la planificación más exótica que recuerdo). Y pensaba en motos. UNIT PRO LINK. Todo esto es muy autista y muy AACC: se daban la mano los intereses especiales en motos y la necesidad de aprender de forma precisa y técnica.

Al final trabajé en talleres de coches, de trenes y del sector aeronáutico, tanto en el instituto como en prácticas y ahora en algo que no son prácticas.

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