Entre las clases y las teleclases, ya no siento esa necesidad constante de escribir. Y es genial. Todavía me saturo con facilidad y añoro mi no-rutina, pero esa saturación dura minutos. Tantas horas de clase seguidas no se me hacen largas, pero si cansadas. A llegar a casa intento leer mis notas, pasarlas a limpio. Que haya un PDF que sirva de guía simplifica mucho las cosas.
Pienso en clases, en exámenes, en prácticas, en el taller, en gafas y guantes y monos. No tengo esa sensación de no saber en que ocupar mi tiempo como en la primavera y el verano de 2012. Ansiedad e insomnio y mucho tiempo "libre", son francamente desesperantes.
El curso acaba de empezar, ahora me preocupa llevar las asignaturas más o menos al día, seguir las clases, pero las ganas de aprender superan a esos momentos de saturación.
Tres noches. Jueves, viernes y sábado. 6,5, 8, 7. Casi dormí igual con 1/2 mirtazapina que con una entera. Y ser capaz de atreverme a probar y que el resultado fuera positivo, me alivia e ilusiona. Creo que el jueves no fui capaz de dormir más por el cansancio de toda la semana que por bajar la dosis.
Recuerdo Derrota, ese blog que nació, tras una noche de insomnio, una mañana de reflexión en el camino hacia el trabajo. Estar cansado pero ser incapaz de dormir apenas nada por culpa de la ansiedad. 3 horas o 4 o 5, no más, despertar con la mente a miles de rpm o pensamientos por minuto, mejor dicho. Si estar desvelado en la cama es muy molesto, estar deslevado en la cama inquieto y con ansiedad, es peor. Lo recuerdo del mes de Junio y Julio pasados y también de años atrás, de Noviembre 2018. Tener alguna actividad con horas fijas ayuda. Por lo menos puedes ir al trabajo o a clase. A veces los fines de semana o las vacaciones son peores que las clases o el trabajo.
Buenas tardes y buena suerte.
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