Cuando tenía 12 o 13 años toda la "pandilla" tenía bici. De hipermercado, bicis de montaña sencillas de principios de los 90. Con 18 era el único que seguía yendo en bici. Creo que llevo saliendo en bici solo desde los 15 o 16 años. Lo que no es muy sensato (por si me pasa algo). Pero tampoco me queda otra opción. Siempre llevo el móvil y en el casco mi nombre y grupo sanguíneo puesto con dymo debajo de la visera.
Con 15 o 16 años mis circunstanciales compañeros de juegos empezaron a centrarse en la fiesta nocturna, el alcohol y las relaciones interpersonales. Desde entonces sentí que no encajaba y que con ellos no podía ser yo mismo.
A mi me llenaba más llegar a ese pueblo diminuto en bici, leer un libro, escribir, escuchar música, hacer fotos. Todas actividades solitarias. Me costó varias décadas entender que mi sensibilidad era distinta y que muy pocas personas me iban a entender. Pero es maravilloso cuando encuentro a alguien que me entiende.
No sé qué habrá sido de ellos. Si me encontrara con alguno me preguntarían lo típico. Que si tengo pareja, hijos, que si el trabajo. Recuerdo una vez en 2002 (creo) que una conocida nos dijo que cuando no podía dormir llamaba a una amiga por teléfono. Era la época de los móviles de prepago. Yo pensé que sería muy cara la factura. Pero es que, en realidad, yo no tenía a nadie con quién hablar de cómo me sentía.
Pensé que envejecería solo y loco. Ninguna de las dos cosas ha ocurrido.
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