miércoles, 11 de julio de 2018

Telón

Se alza el telón

Todos tenemos días malos o menos buenos. Actores protagonistas, extraterrestres, espectadores, Serafines. Pero los días malos son cada vez menos malos. Me recupero y utilizo los obstáculos como rampas de salto, al manillar de mi vieja KTM Rallye violeta. O al manillar de mi 29 monoplato.

El rumbo.

Ella me sirve de guía, me muestra el rumbo, como una flecha en la pantalla del GPS. Pero yo he de andar el camino, mi propio camino, un nuevo camino distinto. Creciendo. Mejorando. Haciendo cosas que nunca había intentado. Y, si, necesito de una guía y de una opinión externa y objetiva, pero yo mismo me doy cuenta de que cada día, cada semana, estoy un poco mejor.

No intentar, hacer. Pero para hacer hay que intentar. Hacer es muchas veces más sencillo que pensar.

Incluso en lugares que me renueven cosas, pero con detalles aguamarina, se calmarme, con Erik Satie y respiración diafragmática.

Alegría compartida y mutua. Comodidad en lugar de incomodidad. Alivio y felicidad en lugar de culpa y desasosiego.

Gracias por ser mi amiga.

Muchas gracias, buenas noches y buena suerte.

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