Desde "un lugar en el mundo", más fresco y silencioso que mi ubicación habitual, sin duda. Echo de menos a mi bolita naranja preciosa. Andar sin toparme con ella, no escuchar sus maullidos o verle enredar por el suelo persiguiendo a algún insecto.
Los días son largos, pero poco aprovechables. Porque hace mucho calor, no apetece salir a la calle salvo al caer la tarde o por la mañana y claro, después de muchos días madrugando mucho (madrugando como no había madrugado nunca, realmente) no apetece nada levantarse pronto.
Aquí se está muy a gusto. Cambiar de aires siempre sienta bien.
Buenas noches y buena suerte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario