He tenido una consulta realmente preciosa con mi psiquiatra. Además de muchas emociones a flor de piel, calidez, valorar cada paso que he dado, entender mis miedos (a ingresos, básicamente), me ha demostrado de nuevo que es una profesional maravillosa y, gracias a su sugerencia, tengo consultas un poquito más cercanas en el hospital. No imagino a otros profesionales forzándome consultas, o indicándome que pida otra cita más, porque a ella le sería más rentable derivarme a su agenda 100% privada en el hospital.
Es una pena no tener más consultas online pero me han ayudado mucho.
La sensación que me queda después de la consulta es muy dulce, como de ducha cálida o de benzodiazepina, es una calma como de arroz con leche.
Me merezco todo lo bueno que venga, me merezco calidez y aceptación y reconocimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario