Lo he vuelto a hacer. Lo más importante es que mis preciosos ojos están bien, un
año después del culebrón de hace 12 meses. Y que me exploraran los ojos fue sólo un poco incómodo. A veces noté cierto agobio y el estómago un poco del revés, pero conseguí no marearme (en realidad la mayor parte de las veces no me he mareado, pero recordaba las dos experiencias desagradables del año pasado).
Y duermo bastante bien. Mi tripa está mejor, y, aunque me emocionan cosas sencillas como amaneceres, no vivo en una montaña rusa.
Buenas noches y buena suerte.
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