miércoles, 27 de noviembre de 2019

Luz y alivio

Alivio al salir de la consulta. Siempre me remueve cosas. Y hoy al atenderme otro psiquiatra, un poco más. Pronto me enteré que la sustitución era por una baja.

De todas formas ni los nervios ni las ganas de llorar fueron infinitos ni realmente desagradables. Además tuve que esperar muy poquito.

Me ha dado confianza. Además me he sabido explicar perfectamente. No sé si esa ha sido la palabra exacta pero me ha dado la enhorabuena. Mes y medio sin medicación. Y sin apenas bajonas. De todas formas saber que puedo hablar con alguien sin ningún pudor, sin eufemismos, sin adornar palabras, abril las compuertas, que me escuchen, que me intenten orientar. Es importante. Mucho.

Puedo más de lo que creo. Y la ayuda de la medicación fue importante, y la guía de los médicos también, pero los (grandes) pasos que he dado, los he dado yo. No soy un peso muerto. Siempre intento reponerme de mis días menos buenos y, cuando no soy capaz, soy capaz de pedir ayuda. Aunque me remueva muchas cosas. Aunque sea una palabra como "Psiquiatra" que da miedo.

De vuelta a casa en las habituales y exóticas combinaciones de medios de transporte (de momento a punto de tomar el segundo). Con los chirridos metálicos y muy desagradables de fondo de las escaleras. Pero en el tren me puedo sentar. Y el trayecto andando en el parque es agradable.

Ya en casa, a medio desvestir, un poco molesto de la espalda, comiendo galletas, escribiendo.

Mes y medio sin mirtazapina. Ya me lo creo poco a poco. El mejor dia siguiente al de mi cumpleaños.

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