miércoles, 21 de agosto de 2019

Monedas

La moneda se pierde en el interior de la cabina telefónica con un sonido hueco y metálico. Sus dedos marcan en el teclado el número tantas veces repetido. Lo recuerda de memoria.

Una voz al otro lado del auricular. Detrás de kilómetros de cableado de cobre. Una voz amiga y que conforta.

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