Utilizando el móvil como pequeño punto Wifi portátil, puedo escribir en un teclado de verdad. La verdad es que en casa, con el pincho para convertir la tele en "inteligente" el ordenador portátil lo uso poco y el sobremesa, menos. Así que cuando tengo un teclado grande disponible suele ser en el trabajo, donde he de trabajar, evidentemente y no tengo nada de intimidad.
Estoy en un lugar a menos de 200 kms de Madrid pero que parece otro país. Otro planeta. Es muy tranquilo y justo eso es lo que necesito. Dormir muchas horas.
Es un lugar perdido en el tiempo y en el espacio, donde el contrapunto es un ordenador reciclado (tiene el disco duro dañado, pero para ver fotos y vídeos, escuchar música y escribir algo -en Open Office- es suficiente).
De nuevo, por X8 día (salteado, no seguidos claro) he prescindido de mi amada mirtazapina y he dormido mucha horas. Voy avanzando y eso me gusta.
En pijama, delante de un ordenador reciclado, con una cadena de música de los 90 y música de los 90, pero reproducida en un moderno formato mp3. Escribiendo.
Las semanas resultan sólo un punto cansadas. No agotadoras. Soy una personita especial, no un desastre. Claro que no.
Pido por una personita. Fuerte.
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