Casi una semana sin escribir aquí. Porque ya no me es tan necesario. Las semanas pasan de forma suave y fluida. Sin sobresaltos. Sin ganas de llorar ni ansiedad. Y casi sin molestias.
El poder de las cosas pequeñas, como tomar algo con los compañeros de trabajo al salir de la oficina. Casi en una vida anterior hacía algo parecido. Comiendo pizza alguna vez.
Avanzando. Día de descanso, motos y relatos.
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