Para 2018 el objetivo era básicamente dormir (empecé el año con noches en blanco y durmiendo no más allá de 3 horas) y estar tranquilo. Y ya lo he conseguido. Me queda mucho trabajo por hacer y todavía pienso, quizás antes de lo debido, en cuando podré dejar la mirtazapina. De momento no me marco ninguna fecha. Final de año podría ser un buen momento.
(Y recuerdo un día de frebrero hablando con XC en el coche).
Complicado pero bonito. Pronto dormí más o menos lo que debía, aunque me despertara siempre muy pronto. Y poco a poco el sueño se fue normalizando y llegó la calma. Y antes incluso intenté cosas que nunca había intentado pero que fueron agradables.
Ahora vuelvo a estar cómodo. En lugar de silencios pesados, conversaciones interesantes.
Todo fluye y es precioso.
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