miércoles, 7 de febrero de 2018

Tormenta tropical

El viento amaina. La calma se acerca. La brisa seca la piel húmeda de lluvia y de lágrimas. El agua acaricia la arena.

De un huracán dolorsamente intenso y destructor ... a una tormenta tropical.

La calma está más cerca. Sólo pido eso: estar tranquilo, poder dormir muchas horas, que vivir no duela.

Tengo muchísimo sueño a pesar de ser poco más de las 20:30. Escribo desde la cama y literalmente ya no puedo más. Se me cierran los ojos. Dormir ... necesito dormir ...

Buenas noches y buena suerte.

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