-Cuando veo llover imagino que la lluvia escribe sobre el suelo miles de frases, siempre distintas, porque siempre llueve distinto ¿te has fijado? Y me imagino que puedo pedir un deseo: elegir una de las infinitas frases que las nubes escriben en el polvo, y que ese deseo se convertirá en realidad.
(Diálogo de "Y decir alguna estupidez como por ejemplo te quiero")
(Cuando rebauticé mi segundo blog, en el otoño de 2005, ese diálogo, y esa foto fueron mi inspiración)
Octubre. 2005. Finales. Parece que ha pasado un siglo de todo eso. Uno de esos meses.
El tiempo pasa y desdibuja los recuerdos. Pero quedan sensaciones agridulces. Desbordado. Tristeza. Noches de dormir muy poco. Ganas de ocultarse bajo el edredón o bajo la tierra y no despertar.
Intentar ser positivo. A pesar de las ganas de llorar y de no ver a nadie. Escalones del grosor de un céntimo de euro que se me antojan cortados de dos metros de altura. Pero seguir adelante. Y volver a conducir. Los días de lluvia. Los atascos. El camino recorrido una y mil veces.
Los calendarios. Calendarios y recuerdos. Entonces, un pequeño paréntesis. Pasear y hacer fotos. Casi como ahora. Todo es igual, pero es distinto. YO soy distinto.
Ojos de gato. En las revistas de motos (muchas veces mi refugio), la preciosa Yamaha R6. Faros rasgados. Ojos de gato. Recuerdos que llaman a recuerdos. Y personas a las que quiero.




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