Soy grande pero a veces me siento pequeño.
La palabra. Quizás mi herramienta más precisa. Pero a veces ladro más que hablo y me quejo y soy negativo y hago sentir mal a gente a la que quiero.
Mi otro yo al escribir esto pensaría "soy un desastre" pero no es verdad. Si, hay muchas cosas que me dan miedo y el mundo me satura y me parece enorme y horrible. Pero ahora la calma se derrama en mí. La calma es más fuerte de que la ansiedad.
Mi peculiar forma de pensar y las cosas que me atraen y horrorizan a la vez (como las armas o los explosivos) quizás puedan dar miedo.
Soy una especie de monstruo amable.
Sólo se ser yo.
(Y escribo esto y me emociono y mis ojos se llenan de lágrimas)

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