En una fugaz salida al balcón para recoger la ropa, hace un par de días, al notar la luz intensa y el calor sofocante, pensaba en el calor y en la alegría. Al final de la primavera, con días eternos y a veces calor abrasador. La tristeza parece imposible con ésta luz. Pero se que existe. Recuerdo veranos de tristeza, aunque también veranos de alegría y de calma. El frío, la falta de luz, la noche, la lluvia, parecen más relacionados con la melancolía. Si. Pero puedo recordar veranos de insomnio y melancolía, de noches eternas y amaneceres descorazonadores. Afortunadamente, ahora siento calma, también pereza, pero calma sobre todo. Y duermo estupendamente.
El año empezó con algo de ruido en mi interior y con algún problema para dormir, pero he recuperado mi equilibrio. Y me encanta. Ésta pausa, aunque en realidad no haga nada trascendente, se me antojaba necesaria. Dormir, descansar. No pensar en el trabajo.
Al final, en invierno o verano, encontrar tu equilibrio interno, es lo que importa.
Buenas noches y buena suerte.
A ver si pones un botón "Me gusta" :)
ResponderEliminarAñadido
EliminarHuy ¿Eso se puede poner?
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