He descansado estos días. Todavía me despierto pronto, pero logro dormir casi perfecto hasta entonces. Las rodillas apenas molestan, pero tampoco he estado de pie ni sentado apenas nada. Supongo que en cuando empiece la rutina volverán las molestias. Pero creo que estoy un poco mejor.
El vacío se aleja. Más que mi propio vacío (que al final conozco y sé más o menos cómo alejarme/protegerme de él) temo al VACÍO con mayúsculas. Yo me entiendo.
Bicis, lectura, descanso y ejercicio. Lo que esperaba. Lo habitual. (Queda un regusto amargo pero ... no sé cual es el siguiente paso).
El post se llama positivo, pero debería llamarse agridulce. Porque al final todo es agridulce. Pero más dulce que amargo.
El círculo vuelve a cerrarse.
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