Al revisar mi botiquín casero descubrí que apenas tenía paracetamol y de propina, ibuprofeno caducado y alguna crema de años ha también caducada. Así que decidí ir a la farmacia para deshacerme de lo caducado y comprar paracetamol.
Aproveché para hacer limpieza. La medicación que tomé para la ansiedad y para las noches en blanco, paroxetina y zolpidem, seguía ahí. No estaba caducada, pero hasta ayer no me deshice de ella. Seguía allí, en el armario del baño, medio escondida.
No estoy libre de volver a tropezar (supongo que nadie lo está) y tengo días menos buenos, días de melancolía. Pero fue una pequeña liberación.
Sigo adelante ... Pienso en cosas chulas como bicis y sigo adelante.

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