A punto de ir a dormir, mi mente se llena de preguntas. Qué estoy haciendo con mi vida (vivirla, supongo). Si soy una buena persona (al menos no_mala, desde luego). Las mismas preguntas de siempre: de donde vengo, a donde voy. Cuanto tiempo me queda en éste mundo y sobre todo cuanto tiempo le queda a la gente que quiero.
No tengo respuestas a casi ninguna pregunta, no soy un Oráculo (Oracle). Sólo soy un humano pequeñito, pero que se siente menos pequeño que antes y mucho más calmado. Las preguntas son las mismas y la incertidumbre parecida, pero ya no duele tanto. Y dormir bien es estupendo.
En los auriculares suena música que me gusta, con percusión, guitarras eléctricas y melodías intensas y emotivas, estoy en la cama y en cuanto escriba esto apagaré la luz y me iré a dormir. Marco se ha subido conmigo en el sofá y hemos intercambiado cariño humano/gatuno. Fuera llueve, no lágrimas, sino agua que limpia y sirve para beber.
Buenas noches y buena suerte.
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