sábado, 24 de octubre de 2015

La melancolía es un licor bien caro y no te has dado cuenta ya te ha emborrachado

Releyendo correos y mensajes que no debería releer.

El pasado nunca vuelve y ahora solo es un bello recuerdo. Y al contrario que la vez anterior, ella siempre está. Por teléfono o por whatsapp, o en esos interminables correos con más significado del que parece. No todos pueden decir lo mismo.

El acto resultó más o menos lo que esperaba: sonrisas vacías, mucho tiempo de pie, comida sofisticada y minimalista, risas estruendosas, alcohol corriendo y algunas horas de sueño robadas a la cama. Y 3 km extra con zapatos.

Pero estuvo bien. Cada momento es una nueva oportunidad para socializar y probarme. Y ella estaba increiblemente guapa. Muchas mujeres y muchas guapas, algunas con vestidos rompedores y exhibiendo su exultante juventud. Pero ella es diferente. Brilla más su interior y su desconcertante sensibilidad. Ella siempre se preocupa por los demás aunque empiece a estar saturada de todo.

La sensibilidad es la máxima expresión de inteligencia. Supone ser vulnerable y por eso la gente vulgar lo desprecia.
¡En un mundo desequilibrado hay que ser muy fuerte para ser como tu!


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