En los andenes de Atocha. 11 años después. Dejé el casco blanco un instante en el sueño, en homenaje a los fallecidos entonces. A los heridos. A los servicios de emergencia que realizaron una labor durisima y profesional. Reflexiono sobre la sinrazón y el fanatismo. Me pregunto qué puede llevar a un hombre a pensar que destruir a sus semejantes es su función en la vida.

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